
Un Soulbound Token (SBT) es una credencial on-chain no transferible, vinculada de forma permanente a una dirección de wallet específica, utilizada principalmente para representar identidad, cualificaciones o logros. Es como una “insignia” asociada a tu dirección: nadie puede quitártela ni venderla en tu nombre.
La principal característica de un Soulbound Token es que no puede transferirse. Los titulares no pueden enviar este token a otros ni negociar en mercados secundarios. Los SBT suelen ser emitidos por aplicaciones u organizaciones (escuelas, comunidades, organizadores de eventos) para otorgar certificados de graduación, membresía o asistencia. La comunidad introdujo el concepto en 2022 para superar las limitaciones de los “NFT negociables” en la representación de identidad y reputación.
Los Soulbound Tokens emplean smart contracts para garantizar que no puedan transferirse. Los smart contracts son código autoejecutable desplegado en blockchains, que establece reglas de interacción uniformes para todos los participantes.
En el contrato, esto implica desactivar funciones de transferencia. En implementaciones basadas en NFT, funciones como transfer y approve quedan inhabilitadas, permitiendo solo al emisor crear (emitir) o revocar tokens. En debates técnicos, las direcciones se denominan “souls”, indicando la entidad a la que se vinculan las credenciales.
Para fomentar la estandarización, la comunidad ha propuesto varias interfaces, como las de estado de bloqueo mínimo (EIP-5192) y las de tokens vinculados a cuentas (EIP-4973). En 2024, estos estándares ofrecen a los desarrolladores implementaciones de referencia para el reconocimiento y visualización en wallets.
Las necesidades reales exigen mecanismos de “revocación, expiración y recuperación”. Algunas implementaciones incluyen funciones de revocación o expiración para corregir errores o cualificaciones inválidas. Los diseños de “recuperación social” permiten que contactos de confianza ayuden a asociar una nueva dirección a una identidad existente si se pierde una clave, reduciendo el riesgo de perder credenciales.
Los Soulbound Tokens permiten representar experiencias o credenciales verificables on-chain, facilitando que aplicaciones y sistemas automatizados identifiquen participantes cualificados y activen accesos o recompensas.
En educación y entornos profesionales, las instituciones pueden emitir SBT como diplomas digitales o certificados para graduados o aprobados. Empleadores y aplicaciones pueden verificar credenciales revisando la presencia de estos tokens en una dirección.
En comunidades y eventos, los organizadores pueden emitir SBT como prueba de asistencia, registrando el historial de participación y ofreciendo beneficios como descuentos en entradas o elegibilidad para airdrops. Estas “insignias de asistencia” contribuyen a construir perfiles de reputación duraderos.
En la gobernanza de DAOs, los SBT pueden reflejar niveles de contribución o compromiso a largo plazo, ajustando el poder de voto y reduciendo ataques sybil (manipulación mediante cuentas falsas).
Para el acceso a aplicaciones descentralizadas y programas de incentivos, los equipos pueden utilizar Soulbound Tokens como credenciales de whitelist: solo las direcciones que posean determinados tokens podrán participar en pruebas tempranas o recibir recompensas. En el ecosistema Web3 de Gate, los usuarios que completan tareas mediante el wallet reciben credenciales no transferibles en sus wallets, que sirven como acceso a futuros eventos.
En contextos de crédito y cumplimiento, los SBT pueden codificar pruebas de verificación (por ejemplo, comprobaciones de identidad exitosas) usando técnicas de divulgación selectiva para demostrar elegibilidad sin exponer datos sensibles.
Los SBT y los NFT son activos on-chain reconocidos por los wallets, pero se diferencian principalmente en transferibilidad y propósito. Los SBT son no transferibles y se centran en “quién hizo qué” o “qué cualificaciones tiene”, cumpliendo funciones de identidad y reputación. Los NFT suelen ser transferibles y representan “propiedad de activos negociables”, enfocados en trading y coleccionismo.
La formación de valor también es distinta. El valor de un SBT depende de la credibilidad del emisor y la aceptación en su aplicación (universidades, asociaciones profesionales, comunidades reputadas), mientras que el valor de un NFT lo determina el mercado.
Las dinámicas de mercado difieren: los SBT no tienen mercado secundario y se asemejan a currículums; los NFT se listan, pujan y negocian en mercados abiertos. Para la gestión de wallets, los SBT priorizan revocación, expiración y privacidad; NFTs priorizan custodia y facilidad de trading.
La emisión de Soulbound Tokens implica definir credenciales, restringir transferencias, planificar revocación/recuperación y gestionar privacidad y visualización.
Paso 1: Definir el modelo de credencial. Especifica qué hecho se certifica (“curso completado”, “revisión aprobada”, “evento asistido”), su vigencia, si es revocable y los metadatos necesarios.
Paso 2: Elegir blockchain y estándar. En ecosistemas EVM, considera propuestas como EIP-5192 (marcador de bloqueo) o EIP-4973 (tokens vinculados a cuentas) para compatibilidad con wallets principales.
Paso 3: Garantizar la no transferibilidad. Desactiva las funciones de transferencia y aprobación en el contrato; conserva solo la emisión y revocación. Diseña para emisión por lotes y registro de eventos, facilitando indexado y consulta.
Paso 4: Abordar privacidad y cumplimiento. Limita los datos on-chain al mínimo; almacena información sensible off-chain y registra solo huellas hash en la blockchain. Para pruebas de elegibilidad, combina con zero-knowledge proofs para demostrar cualificación sin revelar detalles.
Paso 5: Diseñar procesos de recuperación y apelación. Permite revocación, reemplazo o reemisión a nuevas direcciones; establece procesos de aprobación manual o multisig para evitar abusos.
Paso 6: Integrar con aplicaciones y visualización. Asegura que wallets y frontends reconozcan estos tokens como credenciales no transferibles; en sistemas de eventos/tareas, utiliza “poseer un SBT específico” como condición de acceso. En exchanges, las tareas Web3 de Gate permiten emisión por firma para mostrar credenciales en el wallet.
Paso 7: Testear y auditar. Realiza pruebas end-to-end en testnets (incluyendo errores de revocación, pérdida de direcciones, emisión por lotes) y auditorías de contratos y simulacros de riesgos antes del lanzamiento en mainnet.
Los usuarios deben saber cómo reclamar SBT, visualizarlos, proteger su privacidad y asegurar sus claves.
Paso 1: Preparar wallet y claves. Crea un wallet de autocustodia y guarda de forma segura la frase mnemónica. Si usas un wallet de exchange, asegúrate de que se conecte a las redes y DApps relevantes.
Paso 2: Completar el proceso de reclamación. Los emisores suelen ofrecer una página de reclamación; los usuarios firman con su wallet o pagan comisiones mínimas de gas para mintear el SBT en su dirección.
Paso 3: Visualizar en el wallet. Los wallets compatibles mostrarán los SBT como “credenciales no transferibles” o “insignias”. En actividades Web3 de Gate, las credenciales aparecen en el wallet o en la página de logros para facilitar la participación en futuros eventos.
Paso 4: Gestionar privacidad y direcciones. Separa los SBT que puedan revelar identidad real del uso diario de fondos usando direcciones distintas; evita exponer públicamente direcciones principales.
Paso 5: Gestionar pérdidas y cambios. Si pierdes las claves, sigue los procedimientos de apelación o recuperación social del emisor para migrar credenciales a una nueva dirección; si la credencial es incorrecta, solicita revocación y reemisión.
El principal riesgo es la exposición de la privacidad. Almacenar credenciales reales on-chain puede permitir consultas y perfiles sin restricciones. Para mitigarlo, se deben minimizar los datos on-chain y usar técnicas de divulgación selectiva/zero-knowledge proofs para demostrar elegibilidad sin exponer detalles.
También hay riesgos de emisión centralizada y errores de emisión. Un exceso de poder del emisor puede derivar en abusos o revocaciones indebidas. Las mejores prácticas incluyen estándares de emisión auditables, registros de revocación on-chain, aprobaciones multisig y derechos de apelación para los titulares.
La pérdida de direcciones y la vinculación fuerte suponen compromisos entre usabilidad y seguridad. La no transferibilidad previene falsificaciones, pero dificulta la migración de credenciales si se pierden las claves; los mecanismos de recuperación social, timelocks o contactos de confianza deben diseñarse desde el inicio.
Existen riesgos sociales como el etiquetado y la discriminación. El marcado excesivo puede dar lugar a filtrados injustos o “discriminación por cualificación”. Las soluciones orientadas a la privacidad deben ofrecer métodos “solo prueba” y permitir a los usuarios ocultar o no mostrar sus SBT.
El entorno regulatorio está en evolución. Las jurisdicciones difieren en su enfoque sobre identidad/credenciales on-chain; los proyectos deben consultar asesoría legal y los usuarios actuar con cautela en contextos sensibles.
La estandarización y la interoperabilidad avanzan. Las interfaces de estado de bloqueo mínimo (EIP-5192), las propuestas de tokens vinculados a cuentas (EIP-4973) y otras iniciativas permiten reconocimiento y visualización unificados en wallets (según debates públicos hasta 2024).
La integración con credenciales verificables (VCs) e identificadores descentralizados (DID) se profundiza, combinando huellas on-chain con atestaciones off-chain y zero-knowledge proofs para divulgación selectiva.
Las aplicaciones evolucionan de insignias puntuales a reputaciones multidimensionales, superponiendo registros educativos, contribuciones de desarrolladores, actividad de gobernanza y verificación de cumplimiento para perfiles de crédito más completos y controles de acceso precisos.
Las herramientas y la experiencia de usuario siguen mejorando, con más wallets, exploradores y plataformas de tareas que soportan credenciales no transferibles; herramientas de emisión predefinidas y procesos de auditoría y gestión de riesgos que facilitan la integración.
Los Soulbound Tokens codifican cualificaciones y experiencias en el contrato al prohibir transferencias, lo que los hace ideales como credenciales de identidad o reputación, no como activos negociables. Las diferencias principales con los NFT están en el propósito y la liquidez: los SBT responden “qué he hecho verificablemente”, mientras los NFT responden “qué activos negociables poseo”. Los proyectos deben diseñar estándares de emisión, salvaguardas de privacidad, mecanismos de revocación/recuperación y límites de cumplimiento; los usuarios deben gestionar direcciones y ámbitos de divulgación para proteger su privacidad. A medida que los estándares y herramientas evolucionan—y la integración con VCs/DIDs/zero-knowledge proofs avanza—los SBT están listos para una adopción creciente en educación, comunidades, gobernanza e incentivos de acceso. La protección de la privacidad y la gobernanza seguirán siendo esenciales a largo plazo.
Los Soulbound Tokens restringen la liquidez tradicional de los activos al ser no transferibles, pero es intencionado: vincular los tokens a la identidad previene fraude y especulación. Mantienes la propiedad total de tus SBT: puedes verlos y usarlos para los derechos asociados, pero no venderlos ni transferirlos a otros.
Si tu SBT está vinculado a tu dirección de wallet, permanecerá en la blockchain indefinidamente; sin embargo, si pierdes tu clave privada, no podrás acceder a él. Mantén siempre tu clave privada segura o usa wallets con opciones de recuperación. Activa funciones de seguridad al usar plataformas como Gate para evitar el robo de cuentas.
Sí, una dirección de wallet puede tener múltiples SBT, cada uno representando distintas credenciales en diferentes contextos (por ejemplo, estatus de alumni y rango de trading on-chain). En conjunto, estos tokens reflejan tu perfil de identidad global.
Los SBT funcionan como herramientas de autenticación de identidad que registran ciertos atributos on-chain. Aunque la transparencia de la blockchain es inherente, la mayoría de los proyectos aplican técnicas de preservación de la privacidad (como zero-knowledge proofs) para proteger datos sensibles. Revisa siempre la política de privacidad del proyecto antes de usarlo y valora tus necesidades personales.
Actualmente, la mayoría de los SBT residen en una sola blockchain; las aplicaciones cross-chain siguen en fase experimental. Sin embargo, las tecnologías de puentes permiten que tus datos de identidad sean reconocidos por aplicaciones en otras blockchains. Plataformas como Gate podrían soportar la verificación de identidad cross-chain en el futuro, permitiendo que tu reputación viaje entre ecosistemas.


